Los cuidados a domicilio cobran protagonismo tras el estado de alarma

Los cuidados a domicilio cobran protagonismo tras el estado de alarma

La vejez implica cambios en nuestros hábitos de vida. La pérdida de diferentes capacidades, la limitación en la movilidad física o la necesidad de una atención especial provocan que el cuidado y asistencia sea imprescindible en personas de una edad elevada o dependientes. Cada vez más empresas ofrecen la posibilidad de cuidados a domicilio, con intervenciones que favorecen la permanencia e integración de la persona mayor o dependiente en su entorno habitual.

Los cuidados a personas mayores o dependientes pueden ser muy variados. Normalmente, estas personas necesitan apoyo, pero también prefieren quedarse en su domicilio particular, rodeados de sus recuerdos de toda la vida. En muchas ocasiones, estas personas tienen un circulo muy cercano con sus vecinos, que se convierten en familiares. También tienen mascotas y no quieren separarse de ellas o simplemente prefieren dormir en su cama. Por todo ello, muchas personas mayores o dependientes no son partidarias de abandonar su vivienda para contar con algún tipo de cuidado.

Los centros residenciales cada vez son más modernos y dan la sensación de hogar. Sin embargo, se rigen por horarios más estrictos en cuanto a comidas y cenas, las horas de paseo o actividades, las visitas de familiares, etc. Por ello, la asistencia a domicilio es una gran alternativa, mucho más flexible. Si bien es cierto, que una rutina siempre es necesaria y beneficiosa para los mayores o dependientes. Asimismo, la posibilidad de adaptarla a las necesidades de cada día resulta muy favorable.

La situación provocada por el coronavirus ha evidenciado la importancia del cuidador. Los cuidadores desempeñan una labor fundamental, ya que se encargan de garantizar la seguridad, el bienestar y la calidad de vida de nuestros mayores y dependientes. Una parte muy importante de estas personas es ofrecer compañía, apoyo psicológico y afectivo a mayores o dependientes. Durante el confinamiento, han sido imprescindibles, ya que los familiares no han podido ver a sus mayores, por precaución y seguridad.

Además de apoyo y acompañamiento, los cuidadores también ofrecen un tipo de ayuda en domicilios que está relacionada con la rehabilitación en procesos patológicos; la rehabilitación sin patología; servicios de auxiliares especializados en geriatría que realizan cuidados básicos de la vida diaria; potenciar y facilitar los hábitos de convivencia y relaciones familiares y sociales, apoyo en tareas de casa; funciones de asistencia y atención en las tareas de la vida diaria; compañía para evitar situaciones de soledad y aislamientos social; prevención; cuidados de higiene, de la piel y cambios posturales.

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